Pon tu equipo
a punto.

Mantenimiento y optimización para que tu ordenador o portátil trabaje con más fluidez, menos ruido y una base más estable para el día a día.

Con el tiempo se acumulan programas, archivos temporales, actualizaciones pendientes y polvo que pueden afectar al rendimiento, a la temperatura y a la experiencia de uso.

ORDENAREliminar fricción innecesaria del sistema.
LIMPIARRevisar software y mantenimiento físico.
MEJORARPreparar el equipo para su uso real.

Rendimiento y mantenimiento van de la mano

Un ordenador lento no siempre está averiado. A veces necesita una revisión del inicio, del almacenamiento, de las actualizaciones o de los programas que consumen recursos sin aportar valor. En otros casos, la temperatura o el ruido indican que también conviene revisar el mantenimiento físico.

La puesta a punto se adapta al estado y uso del equipo: trabajo, estudios, teletrabajo, navegación, gestión de documentos o uso familiar.

El mantenimiento preventivo ayuda a detectar problemas antes de que una ralentización, una temperatura elevada o un fallo de almacenamiento interrumpan el trabajo.

Qué puede incluir una puesta a punto

Un proceso pensado para alargar la vida útil

01

Revisamos el punto de partida

Se analiza el rendimiento, el uso principal y los síntomas que presenta el equipo.

02

Aplicamos las mejoras acordadas

Se optimiza el sistema y, si procede, se realiza el mantenimiento preventivo necesario.

03

Dejamos recomendaciones claras

Se explica qué hábitos o mejoras pueden ayudar a mantener el ordenador en buen estado.

Preguntas habituales

¿La limpieza interna incluye piezas nuevas?

No necesariamente. La limpieza preventiva y la revisión son independientes de cualquier componente que pueda requerirse y se valoran por separado.

¿Se puede mejorar un ordenador lento?

En muchos casos sí. Primero se revisa si el problema está en software, almacenamiento, memoria, temperatura o configuración para elegir la opción adecuada.

¿Cada cuánto conviene hacer mantenimiento?

Depende del uso, del entorno y del tipo de equipo. Una revisión periódica es especialmente útil cuando se utiliza muchas horas o se acumula polvo.

¿Tu equipo va lento, se calienta o necesita una revisión?

Solicitar puesta a punto